La verdadera historia del Basketball
Hola, como les va? Revisando entre cajas y cajas de porquerías viejas encontré una hoja del diario de mi viejo junto con esta foto. Este curioso manuscrito revela una parte de la historia de mi viejo que desconocía, data de los 1890s, cuando mi viejo era un pendejo adolescente. Este manuscrito cuenta una historia muy interesante sobre la verdadera historia del Basketball…
Se los transcribo literalmente:
15 de diciembre, 1891.
Sigo viajando, tanto tiempo buscando una razon y todavía no encuentro nada. Hace ya algunos años que estoy viviendo en Springfield, Massachusetts. A decir verdad, no fue fácil adaptarme a la vida en norteamérica, menos aún viniendo de donde vengo yo…
Los norteamericanos realmente tienen problemas con la gente de afuera, y todavía hoy es dificil ver alguna persona de color por estos lares. Ni hablar de inmigrantes… como yo… Pero yo tuve la suerte de conocer a este gran sujeto, James Naismith. Aún no puedo creer su amabilidad, su hospitalidad. Hace tiempo que vivo en su casa y me tratan como si fuera uno de la familia. Seguí sorprendido hasta enterarme que era Canadiense, por alguna razón, los canadienses tienden a ser más amables.
Hoy es un día especial, hoy, esta página se la dedico a James, mi gran amigo, ya que desde que llegúe a Springfield, solo comenté en este diario acerca de su amabilidad, pero nunca escribi nada concreto, y me gustaría tener algo para leer y recordarlo cuando ya no este aquí.
Y como dije antes, hoy es un día especial, o como dirían por aquí: “today is a red-letter day”.
James es profesor de gimnacia en la YMCA de Massachusetts y entrenador de rugby en la Universidad McGill.
Sinceramente, hasta hoy, no entendía bien el propósito de las clases de gimnacia, además, estamos en invierno, y jugar deportes afuera, no es nada saludable con estas temperaturas. Seguramente fue por esto que a principio de més los directivos de la YMCA y la Universidad McGill le encargaron la taréa de idear un juego que se pueda jugar bajo techo, para entretener a sus alumnos en invierno, en vez de hacer simplemente gimnacia… algo distingo para que el invierno no fuera tan aburrido.
Pasaron muchas semanas, de pensar, idear y descartar invenciones, pero fue la semana pasada que se nos ocurrió una idea genial. A decir verdad, fue una casualidad, pero fue la visión de James la que lo convirtió en un juego.
Estábamos saturados de pensar, nos tirabamos un balón el uno al otro para no dormirnos, hasta que en un momento mi torpeza hace que se me resbale el balón y caiga adentro mio. Lo miré a James… me miró fijo… dos segundos despues lanza una carcajada gigante. Claro, burlate ahora. Pero de golpe su mirada cambió y mirando hacia un horizonte aparentemente no tan lejano, James enmudeció por unos instantes. “Ló tengo!!”, gritó desesperado, a lo que le respondí, “No, yo lo tengo, deontro mio… te acordás?… la razon de tu carcajada… James! Hola! Hey!”. Sin decir nada más, aparentemente recobrado de su estado hipnótico, me saco corriendo al patio de su casa y me colgó en un gancho para macetas. Sinceramente no entendía que le pasaba, pense que había enloquecido, pero lamentablemente no podía bajarme para llamar a ambulancia. De pronto… otra vez! el balón dentro mio! James me lo había arrojado, lo sacaba y me lo volvía a tirar, mientras se reía y regocijaba en su gloria… como si hubiera descubierto la electricidad…
“Ya tengo el juego perfecto!”, me gritó.
“Si, te oigo James! Estoy al lado tuyo, no hace falta que me grites!”, respondí.
En ese momento pasó a explicarme los locos y extraños pensamientos que pasaban por su cabeza. Me dijo que el ver cómo encestaba ese balón en mi, le había disparado un recuerdo de un juego de su niñez “pato en la roca” lo cual lo inspiró para crear este juego que pasa a explicarme. Principalmente se trataba de un juego de dos equipos, uno contra otro, tratando de encestar el balón en el cesto contrario, a lo que le digo “Pero… no se parece un poquitiiito al football?”.
“NO! Pero si no tiene nada que ver con el football!! Es un completamente diferente!”, me respondió enfurecido.
“Mmmno, es cierto, nada que ver, otra cosa, no se en que estaba pensando. Lo siento.”, le respondi asustado.
Siguió explicandome sus ideas de cómo serían las reglas de este nuevo juego, y demás palabrerío técnico sobre gimnacia y lo bueno que podría resultar este deporte, pero sinceramente no le preste mucha atención.
Realmente no creí que fuera a tener tanto impacto, pero hoy cuando lo presentó ante los directivos, fue un éxito total.
Nos quedamos un tiempo pensando en el nombre… “Ball in the basket”… muy literal, “throw the ball inside the basket to score an ammount of points depending of the shot distance”….. demasiado largo.
Al final nos quedamos con uno más simple, pegajoso y fácil de recordar, que reuniera la literalidad del primero, sin ser demasiado explícito y que a la vez fuera corto: “Basketball”. Perfecto!
Y hoy, para festejar este éxito, hubo un gran banquete, preparado por su hermosa prometida, Maude Sherman.
Por lo pronto, yo he comido demasiado asi que ya estoy cambiado con mi pijama y me voy a dormir.
Fue un día interesante, un més interesante, en verdad.
Espero que tenga éxito con su nuevo deporte, por lo pronto, yo ya debo ir comenzando a empacar, no le he dicho nada a James, espero que sepa entender. Pero es algo que debo hacer, es mi destino como un Colador, supongo. Espero que estos años no hayan sido en vano, espero pronto encontrar una respuesta.
–
Hasta ahora, es la única hoja que encontre del diario de mi viejo, el resto estan o muy rotas o desaparecidas, pero voy a seguir revisando entre estas cajas a ver si encuentro más hojas y más cosas que no sabía sobre mi viejo!
Me causo particular interés como comienza y como termina esta entrada de su diario…
que sería lo que buscaba responderse mi viejo…
me pregunto si habrá encontrado la respuesta…
y si la encontró, cuál es?
Esto se pone más y más interesante, que grosso el Sir!